martes, 2 de junio de 2020



En el video quise representar un estado de aislamiento contemplativo y de desmaterialización o letargo de las personas que habitamos el departamento. Los estados de ánimo reflejados en el espacio y los objetos en sincronía con los sonidos del exterior. 

El punto de vista es personal o de quienes habitamos el mismo espacio y es por eso que me parecía fundamental hacer el registro sin la presencia de personas, pero haciendo foco en la huella del uso de los espacios y elementos. Objetos vivos y funcionando en éste mismo espacio - tiempo. 

También encuentro una relación entre el quehacer doméstico como un mantra en un estado de meditación que agudiza la percepción y los sentidos en relación con las fronteras de los territorios a los cuales nos tuvimos que resumir por el aislamiento. 

Los sonidos fueron tomados desde la ventana a los vecinos y la calle y los vinculé de manera directa, casi literal con las tomas de video. 

El fuera de campo lo reforcé principalmente con planos detalle y varias capas de sonido con diferentes niveles de "cercanía" o espacialidad. Me interesaba generar cierta tensión y cambios de clima en poco tiempo, como un reflejo del estado mental de sincronización con el entorno. 

En relación a la luz busqué registrar diferentes climas de los espacios en los cuales estoy la mayor parte del día y de esa forma generar la idea de un tiempo que corre pero que no avanza